jueves, 3 de abril de 2008

Coruña - Cartagena - Vampiros...

Síp, exacto, sobre el vampiro de Borox...

En otoño de 1983, Miguel G. Aracíl (escritor e investigador español), recibió en su casa a un abogado toledano, residente en Madrid, cuyas investigaciones, referentes a un vampiro español, quiso compartir con él de forma anónima. La historia que el abogado le contó, hablaba de un ataúd llegado al puerto de Cartagena, a mediados del siglo XIX, que fue almacenado allí durante algún tiempo, hasta que fue reclamado por un particular de La Coruña. El ataúd fue inmediatamente trasladado por carretera haciendo escalas en varias localidades. A los pocos días, y coincidiendo con el itinerario del ataúd, se producen varios casos de vampirismo. Alhama de Murcia, Almería, Toledo, Borox, Santillana del Mar, Comillas y La Coruña, son los pueblos por donde pasó la carroza y su ataúd, y donde se produjeron las muertes por desangramiento, siempre según el testimonio del informador de Miguel Aracil. Al no encontrarse en la Coruña al demandante, el ataúd, fue devuelto a Cartagena al poco tiempo, donde se hace encargó de él un aristócrata servio que residía en una posada de la Calle Mayor de Alhama de Murcia. Al mencionado aristócrata nadie consigue verlo de día, haciendo sus apariciones únicamente cuando cae la noche. Por lo que parece, el noble carecía de buenos medios económicos pues de lo contrario no residiría en una simple posada de tan poca fastuosidad. El noble, desapareció de la vida pública tan misteriosamente como había aparecido y el ataúd fue enterrado en el cementerio de Cartagena, poco tiempo después.

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