martes, 27 de noviembre de 2007

Y claro... toda ida tiene su vuelta...

... al menos por el momento. Así que os paso a relatar la "vuelta" del viaje...
El viaje de ida había resultado... curioso. El de vuelta... ufff, casi mejor. Sobre todo la primera parte del mismo, el que me llevó de Murcia a Madrid...
Veamos... primero el conductor dejó a alguien fuera porque no estaba a la hora de salida - ehmm, debo reconocer que esto no me desagradó, si ponen hora es por algo, aunque viendo cómo fue el tema luego... pues ya no lo tengo tan claro -... Lo que ya no sé es si lo hubiese hecho con alguien que fuese español... que igual lo era, no digo yo que no. Otro problema fue un pasajero (español) con una peluca (ni de coña ese pelo era suyo) que no dejaba de ir de un sitio a otro del bus buscando, según él, un enchufe para los cascos que funcionase... y cada vez que se cambiaba le iba a preguntar al conductor si podía hacerlo... hasta que el conductor le dijo que le dejase de tocar los huevos y se sentase donde quisiese... hasta Albacete porque luego se llenaría el bus...
Hasta Albacete, más o menos, todo tranquilo... una vez que salimos de allí... bueno... como que no. El bus, que, supuestamente, se iba a llenar, se quedó en... dos tercios del pasaje y, curiosamente, quedaron unos cuantos negros y sudamericanos (les aseguro que no son términos racistas, es para que lo tengan claro) esperando un bus... En fin... el tío del pelucón se sentó directamente al lado del conductor (en las escaleritas de subida) y le iba dando palique hasta que el conductor se puso a hablar por el ¿móvil - manos libres? (no lo sé, yo llevaba los cascos puestos e iba a mi bola tarareando canciones...)... y eso sacó un poco de los nervios a otro pasajero... sudamericano, para más señas... que le dijo - creo que equivocadamente, pero no estoy seguro - un poco tenso si podía apagar el móvil y centrarse en la carretera... Claro, esto el conductor no se lo tomó demasiado bien... y comenzó a llamarle de todo. No voy a poner términos ni nada por el estilo, pero digamos que hasta llegó a amenazarle con parar el bus y echarle a patadas y el término "putos sudamericanos de mierda" lo utilizó en un par de ocasiones... Después de una discusión demencial, que el sudamericano dio por zanjada viendo que tenía todas las de perder y que el conductor se pasaba más tiempo mirando por el retrovisor hacia él que hacia la carretera llegamos a Madrid y creo que, menos el tío de la peluca, todo el mundo se alegró de perder de vista al conductor.
De Madrid a Coruña... bueno, mucho más tranquilo en el sentido de ataques racistas y demás (creo que por el noroeste debe haber menos extranjeros - de color - que en el sur y en el este de España... no, no es racismo, creo que no estoy equivocado). En fin, aparte de que había mucho tráfico y que el bus llegó entre cinco y diez minutos de retraso (eran las 23:30 más o menos y yo tenía que levantarme a las 5:45 para irme a trabajar), que dejaron las dos películas incompletas porque las paraban y no volvían a ponerlas, pues... nada importante. Eso sí, el servició volvió a ser penoso. No sé qué cojones les estará pasando a la clase Supra de Alsa, pero... bufff. Si siguen empeorando habrá que buscar otras opciones.

Inquietante, ¿verdad?