miércoles, 11 de enero de 2006

Tenía planeado volver con un temazo...

... que les dejase a todos con la boca abierta, patidifusos y asombrados, pero nada, no hay suerte. Así que aprovecharé para saludarles y darles alguna que otra explicación.
Si no han recibido mi típica felicitación navideña... les felicito. No estaba de humor para enviarlas y creo que le habrán llegado a unas... cuatro personas en total, curiosamente, esas cuatro personas son las que participan en el otro blog, así que...

Creo que ha quedado evidente en ese pequeño párrafo que no me gustan las fiestas navideñas, me parece la época más hipócrita de todo el año, "hay que bueno soy y que poco lo digo" y cosas similares, además, estuve fastidiado del estómago y no pude disfrutar de los "banquetazos" de dichas fechas, con lo cual no ayudó demasiado a mejorar mi humor. Después ese fabuloso día que tanto le gusta a mi "cuñada" me volvió a demostrar que mi familia (con la que llevo conviviendo casi 30 años) no me conoce ni lo más mínimo... sí, exacto, lo digo por los regalos, vamos, que regalarme el pack de Pesadilla en Elm Street no tuvo mucho mérito, entre otras cosas, porque lo pedí directamente... el resto de los regalos mejor ni nombrarlos... En cambio, haber pensado en esto o esto hubiese tenido mucho más mérito... En fin, cada cual tiene lo que merece, cosa que no quita para que me molestase un poquito... vale, me molestó bastante, pero ese no es el tema...

No me gustan las fechas navideñas, nunca me han gustado, y cuando digo nunca quiero decir nunca, ni siquiera cuando era pequeño, nunca me hizo ilusión y si en algún momento la tuve, debí perderla el día que descubrí los regalos escondidos en un lateral al lado del armario de mis padres (quienes, por cierto, no cambian, siguen dejándolos en el mismo sitio) y me puse a jugar con ellos sin mayor pérdida de tiempo (en concreto era el juego de mesa del Come Cocos, así que imagínense). Aunque claro, normalmente lo arreglo comprándome un montón de dvd's en las rebajas del Corte Inglés (ese 3x2 o el 35% de descuento como este año son muy apetecibles), pero... lo único que me apetecía comprar era la 1ª temporada de Perdidos y la 1ª y 2ª de El Ala Oeste de la Casa Blanca y, la primera está de "oferta" (la han bajado 4 o 5 euros de su precio inicial y no entra en el 35%) y las dos segundas están agotadas... ¡Han volado en 4 días de rebajas! Así que... me tendré que jod... fastidiar. En Dvdgo también están agotadas, así que... :P

Es más, para rematarlo, a primeros de febrero tengo una boda familiar, ya saben de esas que es un incordio ir porque:
  1. no conoces a los novios (y eso que uno de ellos es mi primo)
  2. no conoces a los invitados (y eso que algunos son familiares)
  3. el "convite" suele ser una mierda (y por eso ya tenemos situados todos los bares y mesones de los alrededores del mismo)
  4. quien me conozca, conocerá mi forma de vestir, evidentemente, ni tengo traje ni lo quiero para nada, pero, como parece que está mal visto ir de pantalón vaquero o chandal a una boda voy a tener que gastarme una pasta (para mi gastarme 10 euros en ropa es una pasta) para ir "presentable"
  5. tengo que gastarme la pasta para hacer un regalo a unas personas que no conozco y que, por suerte, optaron por poner una lista de boda...
  6. a saber con quién narices te toca en la mesa... porque vamos, seguro que toca una mesa de primos... primos a los que no has visto en no-se-cuanto tiempo y que no te interesan lo más mínimo... con las posibilidades que hay de que te caiga en la mesa alguien con quien no te hables, amargándote de ese modo la "cena" (también conocida como "convite")
  7. lo único bueno que le encuentro a esta boda es que se viene Laura...
Sobre los puntos 1 y 2 puede haber alguien sorprendido... me explico, no conozco a la mayor parte de mi "familia" (lo pongo entre comillas porque es un término muy relativo), entre otras cosas porque, a pesar de que viví con mi abuelo hasta que se murió sólo pasaban a verle una vez a la semana (tres de sus hijos a los que sí conozco, sí, los hijos de mi abuelo son mis tíos, pero esto también es relativo) o incluso alguno sólo pasaban 3 o 4 veces al año (evidentemente, a esos no los conozco). Sus hijos, no todos, pasaban al menos una vez al mes a visitarlo, pero es que sus hijos, los hijos de los hijos de mi abuelo, es decir, sus nietos y mis primos, rara vez llegaban a esas 3 o 4 veces... Vale, este que se casa sí pasaba más a menudo que los demás, pero coño, ¿cómo puedes conocer a alguien en visitas de 30 minutos? Sobre todo cuando poco hablaban contigo y sí con mi abuelo, así que comprenderán por qué digo lo que digo. Ya sé, sus familias están más unidas y son una piña y blablabla, la mía no.

Cosa que siempre he agradecido enormemente, porque me repatea que vengan a estropearme mi tranquilidad... Entre otras cosas, porque mi madre, cuando eramos pequeños, nos hacía estar en la sala de estar (también conocida como salita, salón o sitio donde se mete a la gente que viene de fuera) mientras estaba la visita en casa impidiéndonos hacer cualquier otra cosa durante esos laaaaaaaargos instantes. Hoy por hoy saludo y me voy a hacer otras cosas, y es que... no me interesan nada esos familiares. Si no los he conocido en los 25 años anteriores, ¿para qué me voy a molestar ahora? Anda y que se vayan a molestar a Rita...

Así que comprenderán que no les haya enviado felicitaciones navideñas, sms y/o chorradas similares.

Nos vemos!