viernes, 11 de noviembre de 2005

¡Me voy de vacaciones!

El lunes, pero como voy a estar liado hasta última hora, algún blog tiene que pringar antes, así que... le ha tocado a este.

Tendría que contarles un movidón que ha habido en la empresa donde trabajo en los últimos días...
Movidón que, como supondrán, me pilló en medio de todo... desventajas de ser el administrativo de una empresa en la que los dueños están jubilados...
El asunto, en líneas generales, es el siguiente: uno de mis compañeros de trabajo no dió señales de vida entre el 27 y el 31 de octubre... como, generalmente, tiene un rostro que p'aque y se toma los días que le salen de los huevos, mi jefe se hartó, y, el día 28, dado que no había dado ninguna señal de seguir vivo y asesorado por la asesoría que nos asesora, decidió enviarle una cosa llamada "Burofax" advirtiéndole de que, si no se recibía ninguna noticia suya antes del 31 de octubre (incluido) se le daría de baja en la empresa de forma "voluntaria"...
El burofax, por motivos que desconozco y que, estoy seguro, hay que achacarle a Correos, le fue entregado el mismo día 31, momento en el que se produjo una llamada del susodicho a voz en grito y preguntando qué cojones querían decir con eso...
Se le explicó lo que significaba y el mismo día 31 la mujer del susodicho (jejeje, cuanto susodicho) se presentó a los 25 minutos de la llamada con el parte de baja... Parte de baja que tenía como fecha de inicio de la misma el día 28 de octubre.
¿Se dan cuenta? Quedaba un día sin justificar... Pues bien, asesorado nuevamente por la asesoría, mi jefe decide aplicarle una sanción de suspensión durante dos días de empleo y sueldo por la ausencia de justificante para su falta del día 27 de octubre... Así que, el día 3 de noviembre (les recuerdo que ha habido festivos por el medio y todas esas cosas) justo a tiempo para que entre dentro del plazo, se le envía un nuevo burofax indicándole que, una vez que volviese al trabajo (el tío seguía de baja) se le comunicaría la fecha en la que tendría que cumplir la susodicha sanción... En esta ocasión no hubo ninguna llamada protestando... pero sí hubo dudas, los compañeros del susodicho (con los que habla más a menudo) decían que no había recibido el segundo burofax.
El día 10 de noviembre, el susodicho regresó al trabajo... y lo primero que hizo fue venir a pedirme la nómina del mes pasado, preguntarme si ya estaban los dos días descontados en la nómina, preguntarme por qué se había tardado tanto en pagarle la nómina (entre pitos y flautas hasta el día 2 de noviembre no se le había ingresado) y saber qué quería decir el segundo burofax...
Le entregué la nómina, le expliqué que los días de sanción se descontarían este mes, le expliqué también que, el viernes 28 de octubre tenía ya las nóminas ingresadas, pero que hubo que anular su ingreso por la falta de noticias y le expliqué lo que quería decir el segundo burofax... que no era ni más ni menos que lo que en él aparecía, que, cuando volviese al trabajo, se le iba a sancionar con dos días de suspensión de empleo y sueldo.
Para notificarle la sanción había que entregarle una carta firmada por el administrador de la empresa (¿recuerdan que hace un rato les decía que los dueños estaban jubilados?, pues bien, el administrador actual (al que no conozco, por cierto) es la mujer de uno de ellos, y como es un coñazo llevarle todos los papeles a firmar, tenemos un cuño con su firma (pero a esto ya llegaremos). Pues bien, yo, como administrativo de la empresa, tuve que dar la cara por uno de los dueños (el otro es como si no existirera) y llevarle la notificación de sanción al susodicho para que firmase el recibí de la misma.
Esto no sería un problema, si no fuese porque en otras ocasiones ya he tenido fortísimas discusiones con él y hemos llegado a amenazarnos con rompernos la cabeza mutuamente...
Pues bien, le llevé la carta de marras, la leyó, se negó a firmarla (estaba en su derecho) y me dijo que tenía coj&%$ que no se atreviese el jefe a dar la cara y me enviase a mí. Realmente tiene cojones el asunto, pero bueno, no la quiso firmar, y lo siguiente fue enviarle un burofax (sí, otro), para que quedase constancia de que la empresa le había entregado la sanción para que tuviese constancia de la misma pero que no había querido firmarla, así que se le enviaba el burofax con el siguiente texto: "Tras la negativa a firmar el recibí de notificación de sanción con fecha de hoy, le remitimos burofax con la transcripción literal de la citada notificación para que quede constancia a efectos legales".

Lo mejor de todo ha sido, cuando ha llegado esta mañana y me ha dicho que si la sanción era de menos de 100 euros, que firmaba la carta y no recurriría la misma porque ambos días tenía muchas cosas que hacer y que, total, los iba a pedir igual, así que hasta se le hacía un favor...

En fin...

Ya nos veremos cuando vuelva de las vacaciones...

Nos vemos!!